¿SE PUEDE VIVIR SIN SEXO?


¿PERJUDICA EL EXCESO?
____________________________________________
Platón dijo en su República que una ciudad es mala si necesita muchos hospitales y muchos médicos. Creía, como lo creían los médicos de su época, que una mente sana y un cuerpo sano provenían de vivir racionalmente y de armonizar la vida con la naturaleza. Aquellas personas que seguían estos principios tenían la oportun
idad de evitar las enfermedades.
Los médicos de la Antigüedad no discutían específicamente las relaciones sexuales sanas, así como también la forma sana de respirar era considerada como parte de la vida, parte de la naturaleza. El desenlace es el mismo: si dejas de respirar, dejas de vivir; si dejas de amar (creían muchos de ellos), dejas también de vivir. 
Platón era un idealista que creía en una medicina más poderosa incluso que el sexo. Es el amor. Si tienen amor (al hombre, a la música, a Dios, a lo que sea) quienes lo alojan pueden vivir felices y sanas, sin sexo. Bernard Shaw fue un ejemplo. Pero, claro, también, se puede enfermar y morir careciendo de amor y con una activa vida sexual (algunos individuos pueden ser descritos como el tipo de “ámalos y déjalos”, pero son excepciones). Para la mayoría de la gente el amor y el sexo son necesarios y no les falta razón. Las parejas que se aman necesitan vivir juntas una vida sexual; se sienten insatisfechos y frustrados sin ello, porque, para ellos, el sexo es expresión tangible, física, de su mutuo amor. Lo uno no puede separarse de lo otro. El sexo y el amor pueden ser la causa de un corazón roto o de una mente trastornada, aunque también pueden ejercer un efecto mágico sobre la salud. El sexo y el amor pueden ser veneno o poderosa medicina. Pueden ocasionar ansiedad o curarla. Una paradoja, pero es así. Pueden perturbar la química del cuerpo y el equilibrio hormonal, pero también puede ocurrir todo lo contrario (ya lo he dicho, una paradoja).
El amor y el sexo, si se abusa, pueden ser factores de riesgo coronario (lo escribo porque lo he leído), pero es más probable que sean antídotos contra estos riesgos, cosa que me parece más acertada.
Y termino diciendo que el amor y el sexo, ¡atención!, pueden destruir un matrimonio o salvarlo. O destruir un matrimonio para formar otro. De estos casos hay multitud.










_______________________________________________________________________________________
padron-duenas dijo
Bueno, los niños mientras no sienten esa necesidad biológica lo hacen y viven muy felices. Y después cuando son ancianos lo añoran. Así que todo en su momento... Hay un tiempo para todo en la vida... por eso debemos tener cautela en no perder ese momento y tampoco pasarnos de tiempo. Aunque no se, creo que cada cual lleva su reloj interno con su cuerda especifica. No todos somos iguales... algunos somos peores o mejores. Pero nunca iguales.
Saludos
3 Enero 2008 | 12:46 AM