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Terra
La Coctelera

sisapo

28 Mayo 2009

LA BODA DE LAS MARIPOSAS

Tranco II

Para Tibetanox, al que siempre aprecié.
Y porque su comentario en mi anterior tranco
me hizo pensar en las mariposas.

Un hombre merodea por los pastizales. Ha bajado en larga caminata atravesando la sierra, y por los terromonteros ha pasado tropezando en surcos y terrones. Ha caído y se ha levantado una y otra vez, por eso lleva la ropa blanca y la garganta seca del polvo de su caminar. Y la barba luenga, los ojos hundidos, el pelo hirsuto. El sol llueve sobre su pobre cabeza descubierta. Por donde él pasa, soliviantando su pisar el polvo que cubre el camino cubierto de vapores azulosos, nadie pasa. Ni a nadie ve. Antes del mediodía se halla casi desfallecido. Mira hacia arriba y aquel azul, que nunca acaba, parece que lo va a aplastar.

El hombre no tiene nombre. Llegó a la vera del árbol, lo acogió su sombra fresca y se sentó en la tierra apoyando su espalda en el tronco. Le pareció un masaje delicioso dado por mensajeros del cielo. El sol seguía echado sobre el paisaje como un gato en sueños. Le gustó la sombra fresca. La soledad.

Y comenzó a pensar. ¿Cuántas cigarras habrán llorado sobre la sien de este árbol? ¿Cuántas vidas se habrán gestado y dado plenas? Y su imaginación inventó banderines y flores de papel que colocó en la ramazón, y seleccionó el mejor y construyó en él un escondrijo de pétalos y tallos para las bodas de las mariposas. El pensamiento del hombre –miel de naranjas en chorro por sus dedos hasta inundar la tierra- fecundaban el eriazo el páramo y los baldíos todos. Le gustó la sombra fresca del árbol. Y la soledad. En la hora-sueño de la abeja se durmió y no quiso decir lo que soñó, pero construyó un chamizo, un cobijo para sus sueños. Después consiguió una mujer del color de la tierra, olorosa a floresta. Y le dio hijos.

Y el árbol les dio sombra.

Los hijos empezaron a entender el idioma en que habla la tierra, sus gustos y caprichos, que los tiene, y la cultivaron con fe, hablándole a las semillas, y la tierra le dio trigo para el pan. Los hijos de los hijos arreglaron la casa y los hijos que vinieron detrás pusieron límites a la propiedad. En los papeles había escrito: “Que partiendo de la “Encina de los Pobres”, dos leguas al oeste…” Con tantos hijos se perdió el mestizaje como se iba perdiendo en la corteza del árbol las arrugas de las épocas y se marcaba sin verse el tatuaje de todos los eneros en su interior. Pero nunca se perdió la recomendación del padre que le tocaba abandonar la vida: “Esto de al lado y la casa no lo perdáis nunca”.

 - Somos parte de él, padre.

Y el árbol les da compaña y sombra. Y la luna lo cuida a medianoche llevándole con su lucero un brazal de luz y lluvia. Y vienen después los cuatro vientos del mundo para retarlo, darle vida y acompañarlo: el viento del mar y de la algaida que sopla y empuja a los veleros; el que vive en la espesura y en los bosques oscuros y tienen los pies de musgo; el de aquí, el que afila en los páramos sus espolines de frío, y el que se esconde en las veredas solitarias para robarle el sol a los caballos.

servido por sisapo 10 comentarios compártelo

10 comentarios · Escribe aquí tu comentario

giverny

giverny dijo

Un buen relato, muy descriptivo, gracias por compartir Mario. Tibetano estará contento:-)
Besos

28 Mayo 2009 | 09:25 PM

Anyrka

Anyrka dijo

Hola! sí, tanto tanto tiempo que hasta había olvidado el placer que es leerte.
A mí me gusta pensar en la compañía de los árboles. Son buenos compañeros, alomejor porque en una vida vegetal se guardaron tantas otras.
Y muchas muchas gracias por tu comentario =) Me ha encantado el juego con los condimentos y el azucar, jaja.

Dulce día para ti =) Adios!

28 Mayo 2009 | 11:25 PM

dawn

dawn dijo

he disfrutado con tu relato, un saludo.dawn

29 Mayo 2009 | 10:00 AM

jotatrujillo

jotatrujillo dijo

Esas mariposas han aleteado en mi estomago al leerte, amigo Mario.
Seguro que Diego, merecedor de recibir este regalo, disfrutará del perfume de tus palabras.
Saludos.

29 Mayo 2009 | 12:10 PM

Maribel

Maribel dijo

Bellisismo relato Mario, una gozada!!! La boda de las mariposas..., podrias escribir un buen librito...con ese titulo.

Besotes y cariño

29 Mayo 2009 | 06:53 PM

tibetanox

tibetanox dijo

Amigo Mario, lo primero darte las gracias por el detalle ,acabo de llegar ahora del trabajo y me encuentro con esta sorpresa que son aquellas pequeñas cosas que en cierto modo nos hacen sentir un poco importantes ,de verdad muchas gracias amigo .
No sé bien el porqué ,pero tu relato me suena a metáfora ,algo así como apreciar la vida sencilla y darle valor a lo que realmente lo tiene ,a la raíz de la tierra que nos vió nacer ,a los que nos han enseñado el respeto y nos han dado la vida ,me ha encantado te lo digo de corazón .

Un fuerte abrazo amigo Mario ,¡muchas gracias !

30 Mayo 2009 | 01:10 AM

Maype (Mavel)

Maype (Mavel) dijo

Hola Mario, gracias x pasarte x mi blog, aqui te dejo mi comentario para q tambien sepas q me he pasado x aqui, feliz fin de semana, un abrazo...

31 Mayo 2009 | 12:35 AM

MSánchez

MSánchez dijo

Hola Mario, buenas noches !,
Me ha gustado tu relato, buen amigo se convierte la misma tierra, y todo lo que nos ofrece, lástima que muchas veces no se le dá el valor que tiene.

Un saludo. Que tengas un feliz dia.

Marjorie.

31 Mayo 2009 | 07:15 AM

luna

luna dijo

Interesante relato, muy expresivo y fresco, un gusto compartir.

Saludos>Luna

31 Mayo 2009 | 10:32 AM

curarme-de-ti

curarme-de-ti dijo

Precioso relato, Mario, leyéndolo creía estar releyendo una fábula como las que leía cuando era niña. Me ha encantado. 1 Besiño

1 Junio 2009 | 03:14 PM

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Sobre mí

_________________________________________________________________________________ Mi web:
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Mi correo:
unalamillero01@msn.com ______________________________________________________________________________________ Soy un hombre del montón, pulcro y mórbido por el orden. Juego al ajedrez, hago crucigramas, bebo whisky de malta cuando escribo en noches cerradas, desentono en mi boca de lengua torpe algunas arias italianas mientras el agua de la ducha enfría mi cuerpo, pregunto sin pudor lo que ignoro y escucho complacido a los que hablan con sentido común. Los defectos los tengo en mi sitio y controlados y a mis alas no les falta ni una pluma. He sido expuesto a sequías y desmadres con las que he aprendido a convivir. Huyo de las joyas y de las pomadas y soy de conversación corta, fundada y terminante. En fin, un cabo de raza sin atractivos ni brillo. Del montón, ya quedó dicho. ____________________ ______________ contador de visitas
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