POR TIERRAS DE LA MANCHA: TOMELLOSO II
LOS BOMBOS
Quedé hablar de ellos. Los bombos son pequeños edificios de planta circular o elíptica, cubiertos por cupulillas, y toda la fábrica ejecutada con mampostería a hueso, sin ninguna clase de mortero. Ni que decir tiene que estas joyas arquitectónicas, construidas de forma natural con la piedra del lugar (lajas o lanchas) que ha sido desenterrada por el arado, requiere una esmerada técnica, pues va la piedra sobre piedra sin ligar. A esta técnica me dicen que se llama “piedra seca”.

¿Y para qué sirven? Para alojar a los campesinos. Las cepas obligan a cuidados cotidianos y, por tanto, se ha de permanecer junto a ellas semanas y semanas. Y si el pueblo está distante, es menester morar en el bombo. De ahí que su interior se decore con chimenea para el fuego, poyos para el descanso, hornacinas o alacenas, ganchos para colgar los aperos, y la cuadra para los animales, los cuales proporcionaban calor durante la noche. Esta descripción diríamos que es para un bombo de agricultores, pero los hay más modestos, los pastoriles, sólo para uno o dos individuos.
Esta vieja costumbre, impuesta por la necesidad, se ha superado debido a la mecanización, pero el bombo presta utilidad en todo tiempo para aquellos propietarios que tienen sus pagos lejos de sus casas. Hay gente que posee fincas a muchos kilómetros de Tomelloso.
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LOS ALCOHOLES
La realidad es que Tomelloso ha sabido industrializar sus productos agrícolas, es decir, elaborando sus pálidos caldos y fabricando alcoholes. Tomelloso es el centro de la industria alcoholera nacional y, por lo que yo sé de años atrás, del mundo mundial. Los miles y miles de arrobas de vino se transforman en alcohol merced a unos equipos de destilación, si bien las obtenidas por alquitaras de cobre presentan mayor fragancia, vinosidad y complejidad aromática. Firmas del poder y el prestigio de Osborne, Pedro Domecq, Terry, González Byass, poseen instalaciones alcoholeras en Tomelloso.
Antes de elaborar vinos selectos, desde estas bodegas se abastecía a otras de renombre colándose de matute en botellas de marcas acreditadas. Y no sólo remitía sus vinos, sino alcoholes para la fabricación de licores. Tomelloso produce holandas, que son alcoholes de 60 grados, empleadas en la elaboración del coñac. Cuando catemos un brandy o veamos sus anuncios en TV o en los expositores de los establecimientos, debemos pensar que esos líquidos han salido de Tomelloso en forma de holandas, cruzaron por las soleras de Jerez y se convirtieron en coñacs más o menos apetecibles. El coñac o brandy es obtenido, naturalmente, por destilación. Su elaboración se basa en el calentamiento, evaporación del alcohol del vino y su recuperación posterior en toneles de roble. Como se ve, Tomelloso ha hecho industria de sus vinos.
Choca encontrar este milagro en esta llanura hostil, en perenne lucha contra las veleidades de un clima a veces implacable, demoledor y sembrado de calamidades.







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jotatrujillo dijo
Los bombos de Tomelloso, son las quinterías de Valdepeñas, aunque estas son de fábrica normal y no tienen esa peculiaridad de las tomelloseras.
¿Sabes la historia del único coñac embotellado con ese nombre en España, en las Bodegas Peinado de Tomelloso?
Un abrazo.
16 Octubre 2009 | 12:31 PM