Publicidad:
Terra
La Coctelera

sisapo

18 Enero 2010

POR TIERRAS DE LA MANCHA: ALCÁZAR DE SAN JUAN III

 

APUNTES SOBRE LA PRIMERA SALIDA DE DON QUIJOTE I

Para Pierre Menard, estudioso cervantino,

por si estas conjeturas le sirven de algo.

 

Toca pedir paciencia a los lectores por mi minuciosidad en el trato de las rutas, atrevimiento que me he tomado para mejor entendimiento tanto del texto como del invento. Quien no conozca los pueblos de La Mancha sé de sobra que llegará exhausto al final si éste lo alcanza. Pero también pienso en los que han viajado por aquí y son conocedores de los pueblos mencionados, pues no en vano las rutas de antes no se apartan de las actuales.

Tanto para unos como para otros, mis disculpas.

Es un buen sitio Alcázar para pensar y hablar desde este mismo lugar  de cualquier cosa, incluso del Quijote; o sobre todo de él porque aquí sí se le ha homenajeado a conciencia a Cervantes: siempre estuvo presente en las mentes de esta gente cumplida y recta. Doy fe de lo que digo y me lo confirman, tras muchos años de estancia con ellos, las tasaciones de estima que me engatusaron y se apropiaron de mi voluntad. Es éste un pueblo noble y culto y afanoso. Entre Herencia –imposible olvidarla- y Alcázar (no más de diez minutos de coche) el hombre ha perforado la tierra y ha convertido en huertas los páramos; y cuando no, hace estallar la tierra patricia en rosas de cultura como la del mosaico romano que ha aparecido al hacerse una obra municipal y que conserva la ciudad como oro en paño. Merece la pena entretenerse un poco más en este pueblo, cabeza de Priorato, que fuera capital de comarca y donde aún queda por fortuna un cierto regusto de capitalidad.

Pero a lo que vamos, que lo alegado no es el motivo principal.

Que levante la mano quien no conozca las primeras palabras del Quijote:

En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme no ha mucho que vivía un hombre de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor…

En estas treinta y dos palabras Cervantes ha situado brillantemente su obra.

1º. Dice en palabras del propio Cervantes: no quiero. Y habla en primera persona y en la misma que luego finge haber hallado en la alcaná de Toledo unos manuscritos atribuidos a Cide Hamete Benengeli.

2º. El personaje con que nos va a deleitar queda caracterizado como un hombre apegado al terruño y a la tradición; si rico, de medio pelo; flemático; pensador; enjuto; más que maduro; tal vez cazador…

3º. La acción se va a desarrollar en un lugar de la Mancha. Así, sin más; un lugar incierto de una región agreste y de paso, sin grandes ciudades circundantes ni donde habían ocurrido escenas de grandes episodios históricos. Un lugar peculiar e infrecuente para situar una epopeya.

Juguemos un poco con ese halo misterioso que se refiere al espacio y al tiempo. Del lugar sólo conocemos que está dentro de la inculta y extensa Mancha, pero obvia citar el nombre del pueblo que vio nacer a su personaje. ¿Qué teme Cervantes, por qué motivos lo oculta si no tiene reparos en citar otros como El Toboso, Quintanar, Puerto Lápice, Argamasilla…? Del tiempo nos dice que aconteció hace unos años, pero no da cifras más o menos exactas. Este ambiguo dato puede que traspase el ámbito estricto del texto y deje que la fábula trasponga sus dimensiones literarias. Nada tiene de extraño la indeterminación de Cervantes sobre don Alonso, del que llega a nombrarlo sin certeza. ¿Es Quijada, Quesada, Quejana? O como cuando le hace la cuenta a Juan Haldudo sobre el montante que ha de pagarle a su criado Andrés: nueve meses a siete reales cada mes, setenta y tres reales. Malas cuentas, que se le olvidó multiplicar es seguro. ¿Pero al actor o al autor? Yo apuesto que el error es de Cervantes.

Del espacio da buena cuenta el mismo Don Quijote, que la veía tal cual era realmente: Y así me voy por estas soledades y despoblados buscando las aventuras. Qué poco suscitaban estas tierras para situar hazañas, si hasta Mateo Alemán, tan prolijo en otras descripciones, hace pasar a su Guzmán de Alfarache por estos lugares sin preocuparse de mencionarlos.

Si fijamos un itinerario y una ruta debemos disponer de un punto de partida y de otro de llegada, pero en este caso Cervantes no quiso desvelárnoslo. En todo el texto del Quijote no se menciona explícitamente el lugar del nacimiento de don Alonso Quijano, pero sí diseminó a lo largo de sus capítulos pistas por las que deslizarse para sacar conclusiones, una vez ordenadas y estudiadas.

¿Cuál es el lugar de cuyo nombre no quería acordarse? Se da por hecho de que la ingente mayoría de escritos –artículos y libros- se decantan por considerar a Argamasilla de Alba la patria de Don Quijote, no obstante la voluntad de críticos arribistas que todavía se afanan en encontrar ese lugar tan sospechosamente ocultado. El hecho de figurar la citada población como cuna se otorga como válida por la supuesta prisión de Cervantes por el mítico alcalde Medrano y partiendo de la concluyente cita: comenzó a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel. Y sobre esto hay que discursear, aunque bien es mejor tomarlo como un juego, pues es cierto que naciera donde naciera no resta un ápice a la obra, lo demás no es más que un puro artificio poético y argumental. Pero ya sabemos lo posesivos que somos los españoles. Y como yo soy español, me tengo por manchego y soy obsesivo en barrer para adentro si la escoba me ayuda, aventuro lo que sigue.

 

servido por sisapo 15 comentarios compártelo

15 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Jo

Jo dijo

Muy buen post. Es tan amena la lectura que da pena que se acabe. Pero lo bueno, si...

Yo pienso que el autor no le fijó un lugar preciso a don Quijote, sino que es un lugar aproximado o aproximativo; lo mismo pasa con la identidad del héroe, no creo que se inspirase en un personaje concreto, de carne y hueso, sino que se valió de varios modelos, como hacen con tanta frecuencia los escritores. No creo que en esto Cervantes sea distinto a los demás.

En el Quijote el espacio y el tiempo no son 'exactamente' el espacio y el tiempo que se dieron en la época en que vivió Cervantes. Se trata de un espacio y un tiempo de ficción, por mucho que estos pretendan parecerse al espacio y tiempo reales.

Te invito a que leas mi post último; es un comentario sobre el episodio de los molinos.

Un abrazo, y como siempre te sigo, que me gusta mucho leer tus episodios manchegos

18 Enero 2010 | 01:06 PM

lucerodelalba

lucerodelalba dijo

Hpña mario , aqui te dejo un saludo y te doy las gracias por tu visita a mi blog , un beso.

18 Enero 2010 | 02:16 PM

lasrecetasdeteresa

lasrecetasdeteresa dijo

Hola Mario que bien entre Jo y tu voy aprendiendo un poco más de las andanzas de Don Quijote, pues como le comento a Jo en su blog nunca he podido con el libro entero. Gracias y un besazo

18 Enero 2010 | 02:35 PM

sedna

sedna dijo

Madre mía que pedazo de textos escribes :).
Gracias, una amistad en la vida siempre es beinvenida :). Además debo decirte q tu nombre lo llevo asociado a alguien muy especial para mí. Mil besos y gracias por tus palabras

18 Enero 2010 | 08:28 PM

pierre-menard

pierre-menard dijo

Hola Mario,

Otra vez cabalgando tras los pasos del rocín y el rucio. Si bien me remito a lo dicho en mis blogs al respecto, inútil repetirlo una vez más, he pensado que quizá interesara conocer las consideraciones que en tiempos hizo Ángel Ligero Móstoles.
No estoy conforme con algunas de las cosas que dijo pero si me interesa la información respecto a los límites de Montiel por el norte en aquella época quijotesca.

Siento pasarte el formato así (no sé como saldrá en tu post, que me gusta mucho y agradezco por lo que me atañe) pero tengo problemas de conexión en mi ordenador y no puedo captar otras direcciones de la red mejores sobre Alcázar y A. Ligero.

Estos datos me vinieron al pelo para lo que yo sostengo y me sorprendieron por lo bien que se ajustaban a mis necesidades. Quizá me haya cegado este aspecto al “aceptar” lo que dijo este señor respecto a la dependencia de Alcázar respecto a Infantes, ya que por otra parte dudo que el Cervantes Alcazareño sea minimamente defendible ante el alcalaino. Sin embargo he visto otros mapas en los que los límites de Montiel sí incluían la comarca de Alcázar en toda su extensión, incluyendo parte del sur de la actual provincia de Toledo.

Como ves el manco dejó a las villas manchegas peleándose por ser la patria del Quijote y no vamos a ser menos tratando de impedir esta lid, sino mejor echar leña a la fogata y que siga el espectáculo. Allá va un tronco ligero a ese fuego:

Los Campos de Montiel en la Ruta del Quijote
(Ángel Ligero Móstoles)
Escribe Ligero:
"No ha dejado de hacerse tema, y polemizante, como todos las escrituras de Cervantes, los llamados campos de Montiel, y como tanto se ha escrito sobre ello para intentar sacar partido de este o aquel lugar en apetencia de la gloria del hidalgo don Quijote, que hay que puntualizar en la mejor forma posible en línea con todo lo demás ya limitado y separado, los oportunismos que tanto daño han venido haciendo a la opinión y al mismo Cervantes.
«Yendo, pues, caminando nuestro flamante aventurero, iba hablando consigo mismo y diciendo:
- ¿Quién duda sino que en los venideros tiempos, cuando salga a la luz la verdadera historia de mis famosos hechos, que el sabio que los escribiere no ponga, cuando llegue a contar esta mí primera salida tan de mañana, desta manera? - Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos [...] cuando el famoso caballero don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo Rocinante y comenzó a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel. Y era verdad que por él caminaba.» (Cervantes, capítulo II de la 1ª parte de «El Quijote»)
No mentía Cervantes, porque los campos de Montiel comenzaban en los mismos términos municipales de Alcázar de San Juan, y conociendo como conocemos, que este lugar era el del hidalgo, nada se contrapone geográficamente con la aseveración de lo novelado por Cervantes. En los tiempos de Santiago, entre 1150 y 1200, Alcázar se incluía en los mismos."
Continúa el Sr. Ligero exponiendo datos que demuestran la vinculación de Alcázar a los campos de Montiel, como puede verse por algunos de los documentos que aporta.
"He consultado diferentes mapas y estudios sobre el tema y me ha parecido el más ajustado el incluido por el ilustre académico manchego don Manuel Corchado Soriano, aunque se queda algo corto en los trazos de la parte Norte, pues si bien lo deja en tierras de Alcázar, no en la misma ciudad, como corresponde, pues siempre las regiones incluían a las ciudades o villas al hacer los trazados territoriales de ellas puesto que los poblados eran tan importantes en la economía, como las propias tierras.
En los amojonamientos que se hicieron en 1280 entre las Órdenes de Santiago, Calatrava y las de San Juan, documento en los archivos de Alcázar, se hizo la división desde los Cerros de Corral de Almaguer y pasando por las sierras de Campo de Criptana dejaron el último mojón en Santa María de Guadiana, siendo desde ese punto hacia el oeste para las Órdenes de San Juan, sin que en el citado documento se limitara la parte de las de Calatrava, sin duda porque estarían ya concertadas con las de San Juan.
En el mapa citado vemos incluidos a los ríos Guadiana, Záncara y Gigüela, y muy notablemente la venta de Quesada, términos pertenecientes a Alcázar. Incluso en 1700 la anotada venta Quesada pertenecía a ellos, como lo demuestra el documento:
«A veintiún días del mes de Junio de 1703, del Hospital de Nuestra Señora de los Ángeles trajeron un hombre muerto los alcaldes de dicha villa (Alcázar), que no se reconoció su edad, señas, nombre ni apellidos, respecto de la corrupción, que tenía la cara consumida, y a este tenor lo demás de su cuerpo; pues lo hallaron muerto cinco leguas desta dicha villa junto a la Venta Quesada, término della, en un sembrado de centeno y se enterró en la Iglesia de Santa María...» (54)
Otro importante documento que prueba que Alcázar corresponde a los Campos de Montiel:
«Sepan cuantos esta carta de testamento vieren como yo, Doña Ana Mónica Ramírez de Arellano, estante en esta villa de Alcázar, y mujer de D. Gregorio de Contreras, sargento mayor de milicias destos prioratos de San Juan, ciudad de Alcázar y Campos de Montiel, por su Majestad; estando en forma...»
No ofrece ningún interés el resto del testamento e incluye otro de su esposo (Libro de Protocolo, 55).
«Sépase por esta pública escritura de poder, como yo, Don Gregorio de Contreras, sargento mayor en estos prioratos de San Juan, y del partido de Villanueva de los Infantes y de las milicias y residentes en esta villa de Alcázar, otorgo y doy mi poder cumplido, el que de derecho se requiere y mas pueda y deba valer, a Juan Rubio Morcillo, vecino de Villanueva de los Infantes y escribano del Rey nuestro Señor y perpetuo de comisiones de la dicha villa y su partido, especialmente para que en mi nombre y representando a mi persona, pueda hacer y cobrar y recibir y demandar en juicio o fuera de él, cuatro mil y ochocientos reales del tesorero que es de la dicha villa de Villanueva, y de aquella persona o personas que en cualesquiera forma y manera lo deban pagar; los cuales los tengo de haber por razón de mis soldados deste presente año de mil y seiscientos y cuarenta y seis...» (Libro de protocolos, 56)."
Añade el Sr. Ligero, que si bien Don Gregorio de Contreras ocupa el cargo veinte años después de la muerte de Cervantes, lo cierto es que las milicias de la "Hermandad" existían en Alcázar desde que se fundaron en el reinado de los Reyes Católicos en 1496 y que a las unidades aquí presentes les correspondía la custodia y el orden en la región.
Ligero plantea de manera inteligente y sencilla una ecuación con tres incógnitas: "un lugar cerca del Toboso", "las dos primeras salidas hacia los Campos de Montiel" y la "genealogía de hidalgo". Resueltas los dos últimas, la primera se despeja sola; pero es en la genealogía del hidalgo donde alcanza documentalmente hasta la figura que le sirve de imagen para su personaje: Don Alonso de Ayllón, esposo de Doña Teresa Mendoza.

Un saludo
Fernando

20 Enero 2010 | 11:16 AM

Cristina  Molas

Cristina Molas dijo

Eres grandioso !!! que detalle el tuyo en
este post de describir de este modo .

gracias por publicar calidad !!!
un abrazo

21 Enero 2010 | 11:02 PM

Mario Hidalga Redondo

Mario Hidalga Redondo dijo

Yo creo, amigo Jo, que todo lo que se apunte sobre lo no especificado en el Quijote son meras figuraciones. Y que aparte de los pueblos que cita, reales de por sí, y del acierto en descubrir las virtudes y defectos del alma humana, lo demás es hacer cábalas, y cábalas se seguirán haciendo toda la vida.
Cuando se inventa en papel a un personaje, éste participa de un modelo en especial al que se le añaden matices de otros; pero estos otros son figuras planetarias del principal, al que enriquecen. Esto es así. Pudo ser el ideal de Cervantes aquel señor del cuadro ajado de Argamasilla (ya está contado en otros artículos) o aquel otro anónimo con el que se cruzaba a diario en sus paseos, ¿quién sabe? A mí me resulta extraño que nunca nadie se haya preocupado de hablar del prototipo de Sancho.
Lo haré, lo haré. Pienso seguir (ya me queda poco, no sé si canso) por estos derroteros y hacer algún momentario sobre el episodio de los molinos; de manera que lo tuyo me servirá, naturalmente.
Aquellos que me siguen, como tu o como Pierre Menard, me ayudan a continuar.
Gracias os doy

24 Enero 2010 | 01:15 PM

Mario Hidalga Redondo

Mario Hidalga Redondo dijo

Lucero, las gracias te las doy yo a ti por tu educada correspondencia.
Un abrazo

24 Enero 2010 | 01:16 PM

Mario Hidalga Redondo

Mario Hidalga Redondo dijo

Inisiste, Tere, insiste en el libro. Verás como en él estás tu retratada. Y tu marido, y tu vecina...
Un abrazo

24 Enero 2010 | 01:17 PM

Mario Hidalga Redondo

Mario Hidalga Redondo dijo

Sedna, pues si te llevé ánimos, lo celebro. Y si mi nombre te asocia al de otro, miel sobre hojuelas. Intentaré no perderte la pista, te quiero ver volar.
Un beso

24 Enero 2010 | 01:20 PM

Mario Hidalga Redondo

Mario Hidalga Redondo dijo

Hola Pierre, muy interesado, además de interesado apasionado, te veo por la obra cervantina, y para mí, eso te honra.
De la época, hay que destacar a dos personas expertas. Una en mapas y la otra en viajes. La primera es don Tomás López de quien he incluido el mapa de cabecera (casi deshecho por el uso) referente a la ruta quijotesta. Del segundo, destaco a Andrés Navagero, que recorrió la zona que nos ocupa aportando datos de interés, pero al que no le he leído nada relacionado con los límites territoriales, geográficos o políticos, que
nformen sobre los campos de Montiel. Sobre éste, Madoz recoge

“llámase de este modo el terr. que en la prov. de Ciudad Real y alguna limítrofe, ocupan los pueblos pertenecientes á la Orden de Santiago, y
que antes de la nueva división terr. formaban un solo part. administrativo y jud. cuya cap. era la villa de Infantes...”

Y de los pueblos que lo componen:

“Figuraban también como agregados en este part. por ser de la Orden de Santiago, los siguientes: Altillo, Cabeza Mesada,
Campo de Criptana, Hinojoso de la Orden, Miguel Esteban, Horcajo de las Torres, Quintanar de la Orden, Socuéllamos, Santa María de
los Llanos, Tomelloso, Toboso, Villamayor de Santiago y Villanueva del Cardete.”

Me supongo que esto lo sabrás; pero si no, y te ayuda en algo, me alegro.

Muy interesante me ha resultado tu comentario.

Un abrazo

24 Enero 2010 | 02:27 PM

Mario Hidalga Redondo

Mario Hidalga Redondo dijo

Muchas gracias, Cristina. Eres muy generosa conmigo, demasiado.

Espero seguir tanto leyéndote como que me leas.

Un abrazo

24 Enero 2010 | 02:29 PM

Joaquín Martínez

Joaquín Martínez dijo

¿Cábalas? ¿Y quién no hace cábalas cuando se habla del Quijote? Sospecho que esta respuesta que me das viene a propósito de mi teoría sobre la identidad de don Quijote. Aunque fuera cierto lo que yo afirmo en mi blog y quedase demostrado con documentos, los castellanos nunca admitirán que don Quijote pueda ser Carlos V. Por muchas razones, para empezar eso equivaldría a desmontar el tinglado que tienen los pueblos con la figura del héroe manchego, y eso no puede ser. Ahí está la grandeza de Cervantes: supo escribir un libro del cual se puede decir blanco o negro, y quedarse uno tan tranquilo.

Abrazos

Saludos

26 Enero 2010 | 09:09 PM

pierre-menard

pierre-menard dijo

Mi estimado Mario,

Gracias otra vez por este post en el que me aludes y dedicas, poco a poco voy ordenando (y desordenando también, como verás) los muchos comentarios que me sugiere. Veo que sigue la pugna de las villas manchegas por el Quijote cual las siete ciudades de Grecia luchaban por ser la patria de Homero.
Pero también observo que sigue existiendo una fascinación por los mapas antiguos y en concreto por el de Tomás López y Hermosilla que por ser el primero y el admitido por la Real Academia pasa por ser el “autentico” y “verdadero” con argumentación que en algunos casos rayan lo infantil y en otros se glorifica la tradición de dicho mapa y la admisión de muchos y renombrados cervantistas.
Mucho he leído sobre ese mapa y sobre los siguientes y anteriores pero no debo extenderme. Por otra parte me he dedicado a coleccionar frases y comentarios que podrían adornar y enriquecer este post. Fíjate qué cosas se dicen de este mapa y los razonamientos que se dan sobre su validez. También aporto otras cosas que he ido recortando en un sitio u otro, así se pueden observar las autenticas bobadas que dice Nabokov, consideradas interesantísimas por muchos “eruditos” cervantinos que saben citar a tan afamado autor. Otros son cosas sorprendentes por la facilidad con que se dicen y donde los razonamientos brillan por su ausencia. Otras, en fin, vienen dadas por la lucha de los pueblos manchegos sobre el tema, donde el Cervantes de Alcázar sería un ejemplo de ganas de citas eruditas pero de imposible demostración.
Estos 10 son algunos ejemplos que ordeno malamente y numero para distinguirlos y en algunos doy la fuente y otros no, están un poco puestos al revoltijo:
------------------------------------------------------------------------------------
1º) guiarte.com > Grandes rutas > Ruta del Quijote > Crónicas.-
…. La Biblioteca Nacional de España ha presentado una exposición dedicada a algunos de los mapas incluidos en las diferentes ediciones del "Quijote".
La exposición, abierta hasta el 31 de julio, se inicia con un mapa de España, obra de Willem Jansz Blaeu de 1605, año de publicación de la primera parte del "Quijote",
Entre los mapas expuestos destacan el del gran cartógrafo Tomás López de 1780, que trazó por primera vez la ruta del Quijote, el basado en los estudios de Juan Antonio Pellicer, que unos años después sugiere otra ruta.

2º) Cervantes Mouse Pads

… Se trata, sin duda alguna, del primer trazado de la Ruta, cuya fiabilidad estriba en que su confección fue encargada de forma expresa por el propio Rey de España; que fue delineado por D. Tomás López, geógrafo de S.M., según las observaciones hechas sobre el terreno por D. Joseph de Hermosilla, Capitán de Ingenieros y que el trabajo se realizó cuando apenas habrían transcurrido 149 años desde la muerte de Cervantes, o 160 desde la primera edición del "Quijote". Pero también en que tanto el mapa como la Ruta ("Mapa de una porción del Reyno de España que comprehende los pasages por donde anduvo Don Quixote, y los sitios de sus aventuras"), fueron oficialmente adoptados por la Real Academia Española ya en el año 1780.
ninguno de las dos profesionales implicados en la ejecución del encargo era oriundo de población alguna española que posteriormente viniera identificada en la Ruta. El geógrafo, era natural de Madrid, y el ingeniero, de Llerena, provincia de Badajoz. De ello puede inferirse que el trabajo vino confiado a expertos absolutamente imparciales –en cuanto a su origen- y supuestamente capaces, por tanto, de llevarlo a cabo con toda objetividad.

No sería lógico pensar que personas de tal relevancia hubieran podido abordar con ligereza la ejecución del real encargo. En el año 1765, en el que he supuesto el trazado de la Ruta, todavía debían de hallarse presentes y fácilmente identificables, muchas de las referencias toponímicas , topográficas y arquitectónicas (ventas, batanes, arroyos, bosques, etc.) que se mencionan en la Novela; la información oral que podían proporcionar los lugareños (aún los de tercera o cuarta generación), tanto respecto a posibles viajes de Cervantes por las regiones recorridas más tarde por Don Quijote, como a la localización geográfica de lugares, caminos o pasajes de la Obra, hubo de ser mucho más útil y fehaciente entonces que cualquiera de las investigaciones - con frecuencia más retóricas que otra cosa - acometidas en siglos posteriores; y las noticias sobre personas reales en las que Cervantes hubiera podido inspirarse para la creación de sus personajes … o sobre los lugares en los que eventualmente vivieron tales personas, debieron de constituir una valiosa información "reciente". …
…para aquellos prestigiosos profesionales que en el siglo XVIII habían recibido la regia comisión de establecer una ruta fiel a una obra literaria del XVII que ya era orgullo de las letras españolas. De igual forma, convendría salir al paso de quienes pudieran objetar que en el mapa de esta Ruta que me he atrevido a llamar "de 1765" (con la matización cautelar "circa"), Argamasilla de Alba no figura señalada con el número "1", y que este número sí figura, en cambio, indicando el paraje donde los autores del mapa y de la Ruta sitúan la "Venta donde (Don Quijote) fue armado Caballero". La explicación está en que los autores, al señalar los 35 hitos que habían decidido resaltar, comenzaron la numeración con la primera aventura que le sucedió a Don Quijote tras efectuar cada una de sus célebres salidas. Por decirlo de otro modo, es como si al lugar de partida de la primera salida – Argamasilla de Alba – le hubieran asignado el número "0", reservando el "1" para la inmediata primera aventura. En cualquier caso, el objetor debería admitir que la venta donde Don Quijote fue armado caballero nunca podría haber sido, simultáneamente, su pueblo, por mucho número "1" que se asignara a la tal venta en la delineación del mapa. A la misma economía numeradora responde el hito "35" y último de la Ruta, que los autores sitúan en un lugar próximo al Ebro, al nordeste de "Osera", "donde le encontraron (a Don Quijote) los criados del Duque y le llevaron al Palacio desde donde se volvió á su aldea, y murió."

Así debió de considerarlo la Real Academia Española, cuando incluyó dicha Ruta en su edición corregida del "Quijote", de 1780: En el prólogo de la citada edición, la propia Academia declaraba que "… para satisfacer mas la curiosidad de los lectores, se ha puesto un mapa, que comprehende una buena porción de España, y en el qual se ven demarcados con una linea encarnada los viages de Don Quixote, trabajado con toda exâctitud por Don Tomas Lopez Geógrafo de S.M. con arreglo á las observaciones hechas sobre el mismo terreno por Don Joseph de Hermosilla, Capitán que fue del Real Cuerpo de Ingenieros". Es en esa misma edición de la Academia, y concretamente en el "Plan Cronológico" que figura a continuación del prólogo citado, donde puede leerse: "…El día 28 continuaron su camino: á la noche acabó Sancho de azotarse por el desencanto de Dulcinea, y al siguiente dia 29 entraron en Argamasilla de Alba su patria". He aquí, casi sin buscarla, una razón de más para renunciar a estériles discusiones sobre la verdadera patria de Don Quijote.

3º)WIKIPEDIA

Desde su publicación, ha habido cierta controversia en cuanto a la determinación de los pueblos por los que el Caballero debió pasar en cada una de esas salidas. Varios autores han propuesto rutas, identificando los lugares que Cervantes describe. No obstante, esas descripciones no siempre parecen suficientes para sacar conclusiones definitivas.
…..Según Romagosa,1 propone y justifica además, como ruta más plausible, la aceptada por la Real Academia Española en 1780.
….Según Azorín,2 trazó su particular ruta por encargo del director de El Imparcial en 1905. En su libro, narra sus crónicas de viaje y los lugares en los que Cervantes debió inspirar sus escenarios.
….Más recientemente, tenemos las versiones del estadounidense Eisenberg y de La Asociación de Amigos del Campo de Montiel,3 respectivamente de 1987 y 1997.

4º)Para una Ruta del Quijote: la segunda salida hasta la llegada a Sierra Morena
(Capítulos VII a XXIII)
MANUEL FERNÁNDEZ NIETO
En este episodio, quizá el más famoso de la novela, de nuevo nos encontramos
con un problema de localización. Es indudable que caballero y escudero
caminan por el Campo de Montiel, por la mañana, en las primeras horas, ya que los rayos de sol les daban oblicuos. Si habían salido como dice el texto de noche no se podían haber alejado del lugar más allá de tres o, a lo sumo, cuatro leguas teniendo en cuenta el tipo de cabalgaduras que utilizaban. Es decir, los molinos según este cómputo tendrían que estar dentro de aquella zona, en donde no existían en tal cantidad pues sólo se conservan restos de dos en el Bonillo, único pueblo situado en el perímetro de las tierras de Montiel, aunque es posible que existieran más, hoy no conocidos, en otros lugares.
En cambio, hay coincidencia, casi general, en aceptar como lugar del hecho Campo de Criptana. Este pueblo difícilmente podría ser el escenario ya que se encuentra demasiado lejos de Montiel como para que Don Quijote y Sancho pudieran cubrir la distancia en tan pocas horas y, además, no está en la ruta de Puerto Lápice hacia donde se dirigen.
Otra cuestión muy debatida en torno a los molinos es su fecha de introducción.
Richard Ford, sin documentación que lo acredite, afirma que se establecieron
en España hacia 1575, lo que supondría que cuando se escribe el Quijote
todavía serían una novedad, cosa que desmienten las palabras de Sancho,
pero justificaría la sorpresa del Hidalgo menos hecho que su escudero-labrador
a los menesteres de llevar trigo a la molienda 3.

Algunos de los pueblos de la zona en donde Cervantes pudo situar la aventura
de los molinos de viento, pues existen o hay ruinas de ellos, son: Alcázar
de San Juan, Almadén, Almodóvar del Campo, lugar que poseía quince en el siglo
XVI, Belmonte, Bolaños, el Bonillo, Consuegra, Herencia, Madridejos,
Mota de Cuervo, El Pedernoso, Quintanar de la Orden, El Romeral, El Toboso
y Villaescusa de Haro, entre otros.

5º)

Puerto Lápice es uno de los pocos puntos geográficos bien marcados en el
Quijote. En las Relaciones de Felipe II de 1576, los habitantes de Herencia señalaron
que a dos leguas del pueblo había un puerto llamado Puerto Lápice
donde existía una venta por la que pasaba el camino real desde Villarta a Toledo,
éste iba entre dos colinas, —la Sierra de la Calderina y las primeras estribaciones
de los Montes de Toledo—, y añaden que «la cordillera es peñascosa
y que hay cerros fragosos de cantos, de donde se llevaban para los
edificios». De aquí vendrá, probablemente, el nombre Portus Lapidum > Puer-to Lápice, también se dice que era zona de bosques, muy apropiada, por tanto,
desde el punto de vista del Hidalgo, para aventuras caballerescas.
Era «lugar muy pasajero», como señala
don Quijote ya que por allí se entraba en tierras manchegas. En este punto se unía el camino que iba hacia el Campo de Montiel y Puerto de Muradal, Jaén y Granada y el que, por Campo de Calatrava, llevaba a Córdoba y Sevilla; aparte confluían otros caminos vecinales. La acción, detenida entre los capítulos octavo y noveno, tiene lugar en el mismo camino cercano a Puerto Lápice. Pero aquí lo de menos para Cervantes es la precisión geográfica, su intención es imitar a los autores de los libros de caballerías que interrumpían el relato para acrecentar la curiosidad de los lectores.

6º)
La hipótesis de un Cervantes no versado en la topografía y costumbres de La Mancha ha sido expuesta por muchos estudiosos de su obra. A comienzos del siglo XX, el investigador albaceteño Cristóbal Pérez Pastor puso en tela de juicio la relación de Cervantes con Castilla-La Mancha –salvo su estancia en Esquivias– y su conocimiento de esta área geográfica.

Más recientemente, en su controvertido análisis Cervantes descodificado (2005), César Brandariz identifica el mítico lugar de la Mancha con una aldea que toma el nombre del genial escritor y que se sitúa en las montañas de León. Para Brandariz, el vocablo “Mancha” respondería a un juego semántico, respondiendo a un doble significado más allá del meramente geográfico y que haría alusión al “estigma” o “mácula” que acompaña al caballero de la “triste figura”.

7º)
... Según Nabokov, “el cuadro que Cervantes pinta del país viene a ser tan representativo y típico de la España del siglo XVII como Santa Claus es representativo y típico del Polo Norte en el siglo XX. No sólo eso, sino que Cervantes parece tener un conocimiento de España tan escaso como el que tenía Gógol de la Rusia central”. Discrepando de los recientes estudios que ubican con exactitud el punto originario desde el que partió el famoso hidalgo, Nabokov argumenta que es imposible situar geográficamente las “correrías de don Quijote” ya que, según él, “la ignorancia de Cervantes en materia de lugares es enorme” (sic).
… en la desapasionada comisión integrada por una decena de catedráticos en distintas disciplinas –geografía, historia, filología, sociología y matemáticas– de la Universidad Complutense no parecen existir motivaciones partidistas. En todas y cada una de las variables que se desprenden del análisis del texto cervantino, Villanueva de los Infantes podría corresponderse con el lugar del que partió la iconográfica pareja.

8º) Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.

La Mancha se la disputaban (y se la repartían), tres órdenes militares: Calatrava al Oeste-Suroeste, San Juan al Norte, y Santiago al Sureste-Este. El resto pertenecía al Arzobispado de Toledo y a la propia realeza.
En esta época no se incluía entonces al Campo de San Juan —capital, Alcázar de San Juan (Ciudad Real)—, dentro de La Mancha histórica, aunque actualmente se acepte sin problemas, por su vinculación con el llano santiaguista de Tomelloso (Ciudad Real) (Partido de Montiel).
En el siglo XVI se delimita la provincia de La Mancha en lo que es hoy la provincia de Ciudad Real, la de Albacete hasta la Sierra de Alcaráz, y el sur de la de Cuenca y la de Toledo.

9º) http://www.ciudadrealysuspueblos.com/rutacervantina.html
PUERTO LAPICE : población del más puro estilo manchego, es la puerta de entrada del viajero en la provincia de Ciudad Real, y un lugar de pintoresca.
Hay memoria escrita de que hubo murallas romanas de una antigua fortaleza, en cuyo solar se construyó un mesón por el siglo XV ; era solamente un grupo de casas dedicadas a hospedaje de caminantes en el cruce del camino real de Andalucía con el llamado “antiguo camino de la seda” que viene de Murcia.
Perteneció esta Villa al priorato de San Juan y era límite con el Campo de Calatrava.

10º) http://perso.wanadoo.es/jmartinez2_en/alcazardesanjuan/Historia/A...
Quedaban muy pocos habitantes entre sus ruinas cuando los comendadores de la Orden de San Juan, dueños del castillo de Consuegra, la adquirieron y repoblaron, apellidándola Alcázar de Consuegra. Debió perder esta denominación, tomando la de San Juan, cuando el rey Don Sancho IV, por real cédula dada en Burgos a 26 de enero de 1292, le concedió el título de villazgo que hoy disfruta. El mismo rey le dio el escudo de armas que la distingue: tiene un castillo en la derecha y un caballero armado de casco y coraza, que con estandarte en la mano izquierda y lanza enristre en la derecha, viene a acometerle por el lado izquierdo.
La capital del priorato se estableció desde entonces en esta Villa, que confinaba al aire del Norte con El Romeral, Villa de D. Fadrique y Criptana, del Priorato de Uclés. Al Este, Alhambra del Campo de Montiel. Al Sur Villarrubia y Manzanares, del Campo de Calatrava y al Oeste Mora y los Montes de Toledo, la zona mide nueve leguas de Norte a Sur y diez y seis de Este a Oeste. Su jurisdicción se extendía a las villas de: Alcázar de San Juan, Argamasilla de Alba, Arenas de San Juan, Camuñas, Consuegra, Herencia, Madridejos, Manzanares, Quero, Tembleque, Turleque, Urda, Villacañas, Villafranca de los Caballeros, Villarta de San Juan y Yébenes de San Juan.

Etc etc etc

--------------------------------------------------------------------------------------

En fin, Mario, que podría aburrir a cualquiera poniendo “cosas que se dicen” del lugar de la Mancha pero que no están pensadas ni basadas en datos fiables sino en conjeturas nada verosímiles. Por mi parte me remito a lo dicho mi blog, donde se tratan siempre razonamientos basados en datos lógicos, geográficos o análisis lexicográficos de lo que se dice y cuenta en el libro del Quijote u otros del mismo autor. Para criticarlos o comentarlos se necesita un buen conocimiento de Cervantes y del Quijote y a esto es necesario añadir un gran conocimiento de esa zona de la Mancha, cosas que todas juntas son difíciles de conseguir y por ahora ningún entendido en cosas cervantinas se ha atrevido a criticar, si bien es cierto que sin duda esto es debido a la pequeñez y escasez de mi mala o buena fama, ya que sigo casi más sólo que la una y no percibo eco ni nueva de mis hipótesis. Pero eso es otra historia, y aquí debo hacer una honrosa excepción en tu persona que tiene el detalle de dedicarme de soslayo este post, de lo que me aprovecho para desahogar mi frustración por este caso, y aprovechando que esta tinta es gratis y hay sobra de espacio en tu post pues así te largo esta lista de retales diversos.

Un saludo
Fernando

A esta determinación geográfica añade Blázquez el comentario de que el

28 Enero 2010 | 12:13 PM

pierre-menard

pierre-menard dijo

También envío esta dirección como algo realmente interesante y significativo respecto al origen y disyuntivas del conflicto de los límites geográficos de Alcázar, la Mancha y Montiel en la época del Quijote.

http://biblioteca2.uclm.es/biblioteca/Ceclm/ARTREVISTAS/Cem/CEM_3...

28 Enero 2010 | 12:37 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

_________________________________________________________________________________ Mi web:
www.sisapo.es
Mi correo:
unalamillero01@msn.com ______________________________________________________________________________________ Soy un hombre del montón, pulcro y mórbido por el orden. Juego al ajedrez, hago crucigramas, bebo whisky de malta cuando escribo en noches cerradas, desentono en mi boca de lengua torpe algunas arias italianas mientras el agua de la ducha enfría mi cuerpo, pregunto sin pudor lo que ignoro y escucho complacido a los que hablan con sentido común. Los defectos los tengo en mi sitio y controlados y a mis alas no les falta ni una pluma. He sido expuesto a sequías y desmadres con las que he aprendido a convivir. Huyo de las joyas y de las pomadas y soy de conversación corta, fundada y terminante. En fin, un cabo de raza sin atractivos ni brillo. Del montón, ya quedó dicho. ____________________ ______________ contador de visitas
Free counter and web stats ________________________________ Mi tecla __________________

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?