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Terra
La Coctelera

sisapo

4 Octubre 2011

UN BESO

Esta historia empezó con un beso, como comienzan todos los enredos sentimentales. Después se enmarañó, se complicó y trastornó. Pero empezó con un beso. Sus lenguas no eran la misma, pero sí lo eran en sus bocas. Así fue el arranque.

Ella había venido del este con sus papeles en regla, con su carrera, con su juventud y con su nombre impronunciable. Se hizo un hueco como funcionaria de un organismo público, trabajaba eficientemente y cumplía su horario con rigor. Lo que se dice una vida ordenada dentro de la anarquía que era su cuerpo. Porque ella era una mujer a medias, sólo puesta en tela de juicio por algunos compañeros de trabajo más cercanos. Nunca perdió la esperanza de hacer converger su vocación de mujer con la del sexo que le debía corresponder, evitando así ese torcimiento que le producía tan malas digestiones. Si hubiera contado con recursos suficientes ya habría pasado por la sala de operaciones para que le amputaran a la par que el andrajillo colgandero su nombre impronunciable. Hasta aquí llegaba su voluntad, que su deseo carnal era perseguir el mismo sueño de siempre: un hombre hecho y derecho, no jovencitos veinteañeros que los emborracha el morbo y a los que terminaría manteniéndolos.

Y el hombre se presentó. Maduro, un poco golferas, barba de días sin afeitar y unos ojos mates por el humo del local y el insomnio. No era uno más de los que acostumbraba a ver, tenía algo diferente que no sabía desentrañar. Al hombre maduro y azotacalles le bastó captar la mirada de ella, se acercó, le hablo y le inspiró la ternura precisa para compartir una copa. Un día salieron a almorzar, una noche a cenar, y una madrugada les sorprendieron las primeras luces con las lenguas enredadas. Después, lo que siguió fue tan natural como la vida misma, aunque con un revoltijo de sexos que no quiera usted saber.

A ella se le había olvidado pasar por el quirófano porque después de la experiencia se sintió una mujer completa.

- ¿Y tú?

- Eso, la hice sentirse mujer.

- Estas cosas sólo te pasan a ti, Inocente.

servido por sisapo 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

kiamara

kiamara dijo

Hola guapo
a mi regreso de veraneo trato de ponerme al dia ..
bonita historia la que cuentas ,tu amigo aparte de
inocente un buenazooooo

besiños

4 Octubre 2011 | 08:37 PM

sisapo

sisapo dijo

Hola Kiamara, siempre es un placer recibir tu visita.
Por algo lleva ese nombre mi amigo.
Un beso

15 Octubre 2011 | 10:05 AM

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Sobre mí

_________________________________________________________________________________ Mi web:
www.sisapo.es
Mi correo:
unalamillero01@msn.com ______________________________________________________________________________________ Soy un hombre del montón, pulcro y mórbido por el orden. Juego al ajedrez, hago crucigramas, bebo whisky de malta cuando escribo en noches cerradas, desentono en mi boca de lengua torpe algunas arias italianas mientras el agua de la ducha enfría mi cuerpo, pregunto sin pudor lo que ignoro y escucho complacido a los que hablan con sentido común. Los defectos los tengo en mi sitio y controlados y a mis alas no les falta ni una pluma. He sido expuesto a sequías y desmadres con las que he aprendido a convivir. Huyo de las joyas y de las pomadas y soy de conversación corta, fundada y terminante. En fin, un cabo de raza sin atractivos ni brillo. Del montón, ya quedó dicho. ____________________ ______________ contador de visitas
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