MIS QUERIDOS REYES
Este año, tan nuevo y tan esperanzador, que todavía me huele a pólvora, viene levantisco y farruco por cuanto de valor y temeridad traen consigo las selecciones de criterio del nuevo gobierno. Demasiados rumbos encontrados veo. Y demasiados sacrificios, demasiadas renuncias y demasiado ayuno el que se nos exige. Pensemos que muchos nada darán porque nada tienen que dar. Pero eso es lo que toca.
Nuestro Rey cumple por ahora, si no llevo mal la cuenta, setenta y cinco años y yo lo felicito por el largo tiempo de armonía (sálvese el que pueda) que nos ha dado a los españoles. Nuestro Rey, más querido que lo que algunos desearían, tiene carisma de mago y como tal, le voy a pedir que traiga para todos un futuro hacendoso y tenaz, de buena gente que camina.
En el sur de Italia y por estas fechas hay una costumbre que consiste en arrojar por el balcón todo aquello que sobra. Hay catarsis que tienen un trasfondo atrevido y yo también la tengo. Este hartazgo de modas, de brillos, de celofanes, de reflejos, este recio cansancio de las cosas tiene tanto poder que asusta a los ciclones. Es bueno que nosotros hagamos lo mismo.
Queridos Reyes Magos, confieso que no he sido bueno, que no cumplí con la dieta de adelgazamiento que prometí, que no he seguido la moda, que no veo los programas basura que tanto gustan y que me he saltado muchas prescripciones de tráfico. Pero os comunico que no es eso lo que me importa, sino que repartáis una vida tranquila, una España serena y una belleza sin adornos, que no estamos hoy para tirar cohetes. Y un tiempo para mí, para pensar en qué es lo que soy y qué hago conmigo. Con esto me conformo, porque cuando mucho es demasiado, lo poco es suficiente. Las amenazas, la soberbia y la codicia dejadlas para los zapatos de otros.
Atentamente






______________
__________________
fenicia dijo
Que los Reyes te traigan lo que pides!!
Abrazos
4 Enero 2012 | 12:08 PM